Teveran, diseño web profesional


 
 

Los temas económicos nunca nos han atraído demasiado. Para mi primo y para mi un economista es un poco como un entrenador de perros. Son oficios que están ahí, eso nadie lo puede dudar, pero sus intríngulis nos pillan un poco lejos. Vamos, que para saber cómo estamos, lo único que necesitamos es abrir el frigorífico; pues la cartilla del banco ya sabemos cómo está siempre.

Pero hete aquí que, frente a la tormenta que se nos avecina, nos surgen unas cuantas dudas que - creemos, y siempre por el bien común - conviene reflexionarlas en voz alta.

En el diseño web siempre ha sido complicado establecer una tarifa adecuada. Al menos para nosotros. Por eso lo lógico en un principio fue estudiar cómo estaba el mercado y bajar los precios un poco por debajo de la media ( por aquello que tienen los comienzos de intentar abrir mercado ). Pero ahora, con la experiencia, la cosa se complica.

Ahora sabemos lo que vale realmente nuestro trabajo. También sabemos que la capacidad de inversión de los que quieren tener una web se ha reducido considerablemente si la comparamos con la que se tenía hace unos años. Pero sabemos que en bajar los precios no está la solución. Al menos no sería la fórmula mágica que nos traería un montón de trabajo. ¿Porqué pensamos esto? Muy sencillo. Porque quien no se quiere o no puede gastarse 900 euros en una web no va a gastarse 700. Esto lo sabemos.

Y si bajamos de 700 euros por hacer una web de calidad, entonces estamos haciendo los primos puros y duros. Y, lo que es peor, estamos cabando nuestra propia tumba.

En ocasiones, bueno, realmente fue en una ocasión concreta, pero fue, alguien nos comentó que cuanto más te cotices más te respetan. Y esto creemos que es verdad. Hasta un límite, claro.

Queremos decir que si eres capaz de cobrar 2000 euracos por una web mediocre y encuentras a alguien capaz de pagártelos, entonces habrás pegao un pelotazo. Pero va a ser difícil que encuentres a mucha clientela tan desprendida en los próximos años. Al menos por aquí.

Por eso, ahora que acabamos de desayunar, mi primo y yo os recomendamos que no bajeis vuestras tarifas buscando ampliar la clientela, pues luego os va a resultar complicado volverlas a subir y estareis perdiendo nivel a todas todas. 

Lo que os aconsejamos, eso sí, es ampliar los servicios por el mismo precio. Es decir, un seguimiento semanal de las visitas, un informe de posicionamiento previo, el diseño de una buena campaña de Google Adwords, regalar un par de dominios adicionales, no cobrar los gastos anuales de renovación, etc, todo sin cobrar nada extra, pueden enriquecer la imagen de nuestra empresa.

Y, aunque echemos horas extra sin cobrar, pero el status seguirá ahí arriba. Porque lo que hemos conseguido como diseñadores no nos los puede quitar un ejército de advenedizos que siempre estarán dispuestos ha hacer lo mismo que hacemos nosotros (?) por una quinta parte de su precio.

 

Bueno, ahí queda dicho. Si al señor Solbes, con la que montó aquí, lo siguen contratando de asesor en las grandes empresas multinacionales, ¿a dónde nos irán a contratar a mi primo y a mi? ¿en la CAM?

corto | largo

busy