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Ya hemos acabado una web y mira qué bonita, pero mira también qué lenta se descarga. Ah, ah. Llega la hora de estudiar por dónde reducir el tiempo de descarga. Y, ¿por dónde empezar? Bueno, la opción que da el paquete de herramientas para desarrolladores Google, ( enlace aquí ) quizá nos pueda servir de punto de partida. Simplemente se trata de poner el dominio que se quiere analizar y entonces salen las causas de su lentitud, o, mejor dicho, los cambios que habría que hacer para que mejore su velocidad de carga. Hay 3 niveles de prioridad. Como es evidente, primos, el High priority, el que está en rojo, es el más importante y el que hay que procurar subsanar. Básicamente, por lo que hemos podido trastear estas semanas, lo que siempre se pide es que se active el tiempo de caché en los navegadores ( para que la información se quede en los navegadores de los ordenadores, y así no tener que descargarlo todo de nuevo cada vez que se entra en una web ) y el tema de la compresión de los archivos de código CSS, javascript y HTML ( pero esto último no conviene hacerlo hasta que no está un diseño cerrado y bien cerrado, porque trabajar con un HTML sin espacios en blanco es como encontrar la paja en un montón de agujas ). Bueno, hay detalles como intentar concentrar todos los estilos CSS en un sólo archivo. También está lo de poner los javascripts debajo de los archivos, para que se carguen al final y no se quede la web en blanco esos segundines que se nos hacen eternos. Ah, y, por supuesto, está el tema de la reducción de la calidad de las imágenes, que, si son pocas, vale; pero si son más de 10, por ejemplo, entonces conviene pelearse un poco con el nivel de compresión de los jpgs en Photoshop, porque al final valdrá la pena.
Una herramienta gratuíta y muy práctica con la que conviene llevarse bien, ya que de ella sacaremos webs más rápidas. |








